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Bulimia

Integrantes: Diego Gacitúa


Bárbara Pascal
Nicolás Río
Profesor: Leonardo Gutiérrez
Curso: 3-BBA
Historia de la bulimia
• Es una alteración psicológica que altera las pautas en la alimentación.
Se caracteriza por un impulso incontrolado por comer (los conocidos
atracones), acompañados de vómitos y de algunos periodos de ayuno.
Es una enfermedad muy similar a la anorexia y en ocasiones se
padecen conjuntamente (en la anorexia hay una distorsión de la
imagen del cuerpo y en la bulimia hay un comportamiento ansioso en
relación con la comida). Las dos enfermedades afectan
mayoritariamente a mujeres jóvenes, que se sienten psicológicamente
presionadas para conseguir un cuerpo perfecto.
Características y
síntomas
• Las características principales de esta forma de desorden del
comportamiento alimenticio son:

- peso corporal normal;


- alimentación con períodos de ayuno, vómito y binge eating;
- miedo de engordar evidente;
- ciclo menstrual irregular o normal;
- vómito y prácticas purgantes frecuentes
• Una persona bulímica se atraca de manera muy distinta a aquella que acaece cuando normalmente se
come demasiado.

Las características típicas del comportamiento bulímico son:

- ingestión de una cantidad excesiva de comida, a veces por un total de varios miles de calorías, en un
arco de tiempo muy estrecho, por ejemplo en el giro de una hora, y usualmente a escondidas de
otros
- sensación de pérdida del control ("no puedo dejar de comer");
- el atracón es precedido y seguido de un estrés emotivo muy fuerte.

Luego de haber comido en modo tan excesivo, sobreviene el sentimiento de culpa y la persona
bulímica tiende a castigarse vomitando, ingiriendo diuréticos y laxantes con el intento de adelgazar. Si
este comportamiento se vuelve repetitivo, por ejemplo, se manifiesta dos veces a la semana durante
tres meses, se está de frente a una clara señal de desorden alimenticio. Raramente, los pacientes
bulímicos no se infringen algún castigo.
• Con el pasar del tiempo, el paciente se vuelve depresivo y experimenta un
fuerte sentimiento de odio hacia si mismo, escondiendo el propio
comportamiento a los demás.

La práctica del vómito auto inducido genera varios tipos de complicaciones:

- erosión del esmalte de los dientes e inflamación de las encías


- hinchazón de las glándulas salivares
- inflamación del esófago, esofagitis y gastritis;
- alteración del equilibrio hidro-eléctrico como carencia de potasio que
lleva a alteraciones del batido cardíaco.
Principales causas
• No se ha conseguido encontrar una causa orgánica que origine este trastorno de la conducta
alimentaria (TCA), pero se cree que existen varios factores secuenciales que pueden
desencadenar la bulimia nerviosa. Una baja autoestima puede conducir a una excesiva
preocupación por el aspecto físico, lo que lleva a realizar dietas restrictivas, que no siempre
producen los resultados deseados, alternadas con episodios de consumo incontrolado de
comida, que provocan un desequilibrio metabólico. El paciente tiene sentimientos de
culpabilidad a consecuencia del atracón, y su preocupación por engordar genera otras
conductas como el vómito autoinducido y el abuso de laxantes.
• El enfermo puede sentirse también presionado por los patrones de belleza considerados
lideales por la sociedad, y por la necesidad de ser delgado y atractivo para sentirse aceptado.
Experiencias de rechazo social o un fracaso sentimental pueden hacerle creer que perder peso
es un requisito indispensable para tener éxito.
• Otra causa, presente también en el trastorno de anorexia, es una falsa percepción de la imagen
corporal: el enfermo se ve gordo aunque su peso sea normal para su edad y constitución.
Tratamientos
• Es necesario emplear un tratamiento multidisciplinario para abarcar todas las complicaciones físicas y psicológicas
que presentan los pacientes de bulimia. El objetivo del tratamiento es que la persona mejore su autoestima y se
acepte a sí misma, para restaurar su equilibrio emocional y que sea capaz de adoptar un estilo de vida saludable.
• Durante las últimas décadas se han desarrollado un gran número de estrategias terapéuticas para este tipo de
trastorno. Las terapias más aplicadas son la psicoterapia individual, en grupo, o familiar, los grupos de autoayuda, y el
tratamiento farmacológico.
• El método que se utiliza con mayor frecuencia en el tratamiento de esta enfermedad es la combinación de fármacos
antidepresivos con la terapia cognitivo-conductual (TCC).
• Los antidepresivos inhibidores de la serotonina son eficaces para reducir la frecuencia de los episodios en los que el
paciente come desenfrenadamente durante cortos periodos de tiempo, y los vómitos autoinducidos, influyendo en la
mejoría de la ansiedad, la depresión y el deterioro global, aunque no ayuda a solucionar el problema de fondo acerca
de la sobrevaloración del peso y la figura corporal. Por tal razón, se suelen presentar recaídas a largo plazo.
• La terapia cognitivo conductual, por su parte, es el método más efectivo y el que mejores resultados ha conseguido
en el tratamiento de la bulimia. La terapia cognitivo-conductual, además de mejorar los síntomas, también modifica
la tendencia a realizar dietas extremas e influye en las actitudes hacia el peso y la figura, así como otros síntomas
psicopatológicos como la depresión, la baja autoestima, el deterioro de las relaciones sociales del paciente, etcétera);
de esta forma, los resultados se mantienen a largo plazo.
Caso de la bulimia
• “Mi problema con la comida empezó hace tres años, después de un divorcio muy traumático. Yo
siempre he sido de constitución delgada y el hambre que intentaba aplacar con mis “atracones” no
era por la comida, era por la falta de afecto y de la incomprensión que yo viví, incluso por parte de mi
familia más cercana. Sintiendo lleno el estómago me encontraba mejor, porque me concentraba en
saciar mi hambre con cualquier cosa, sobretodo con cosas dulces que era lo que le faltaba a mi vida,
un poco de dulzura. Mi problema aumentó cuando dejó de valerme toda mi ropa y tuve que empezar
a comprarme tallas que hasta ese momento no había usado. Llegué a usar una talla 52”.

• “Hasta ahora sólo me había ocupado de comer cada vez más, pero a la vez que mi talla y mi
culpabilidad aumentaban, empezó a entrar en mi vida el vómito como forma de paliar la cantidad de
comida que “tragaba” sin saborear siquiera. A continuación de un atracón de comida me iba al aseo y
vomitaba todo lo que había comido. Al principio me costaba forzar el vómito pero luego aprendí con
maestría a tocarme con el dedo índice la campanilla de la garganta, y en unos segundos veía aparecer
todo lo que acababa de comer sin tener que hacer ningún esfuerzo. El paso siguiente era comer otra
vez y el ritual volvía a comenzar”.