Вы находитесь на странице: 1из 12

# 01

Lavar el pene,
escroto, ingles y
ano una vez al día
durante el baño,
es suficiente para
mantener la zona
genital masculina
limpia.
# 02
Se debe dar un trato
especial a la cabeza del
pene, en hombres que no
estén circuncidados. Jale
suavemente el prepucio y
limpie el pene con agua y
jabón, así como el
interior del prepucio.
Posteriormente enjuague
y vuelva a colocarlo en su
lugar. No se debe forzar
la retracción del prepucio
de ninguna manera.
# 03
Es recomendable lavar el
pene después de
mantener relaciones
sexuales, para evitar la
formación de bacterias,
hayas usado condón o no
y para evitar olores
desagradables, aunque
no tiene que ser
inmediatamente después
del sexo.
# 04
Usar ropa interior
suelta de algodón,
reduce la probabilidad
de transpiración y su
olor consecuente. No
apliques lociones o
desodorantes que
puedan irritar el área
genital.
# 05
Después del lavado debe
dejar la zona
completamente seca.

Lavar el pene
diariamente disminuye la
posibilidad de contraer el
virus VIH, de acuerdo a
recientes estudios
publicados por el Journal
of AIDS
# 01
Usa ropa holgada que
permita la circulación de
aire. Los pantalones,
shorts o ropa interior
ajustados hechos de telas
sintéticas pueden reducir
la circulación del aire
alrededor de tu vagina y
provocar que sude, lo cual
aumenta la probabilidad
de malos olores e
infecciones.
# 02
Quítate lo más pronto
posible la ropa mojada o
sudada. La ropa interior
o pantalones mojados o
sudados pueden
provocar que las
bacterias se multipliquen
y aumenten la
probabilidad de que
tengas malos olores e
infecciones.
# 03
Lava diariamente tu área
vaginal con agua y un
jabón suave. El jabón
suave ayudará prevenir
que tu área vaginal se
irrite o infecte debido a la
exposición a químicos
fuertes que se
encuentran en los
jabones antibacterianos
o en los astringentes.
# 04

Después de orinar,
límpiate bien el área
genital. Esto ayudará a
mantener seca y limpia
tu área vaginal durante
todo el día.
# 05
Lava tu área vaginal
después de tener
relaciones sexuales. Si los
líquidos corporales y el
residuo de los condones
y otros productos
íntimos no son retirados
de tu área vaginal
después de tener
relaciones sexuales,
pueden provocar una
infección, irritación y
olores.