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Capitulo 22

Sentidos especiales:

Oido

2017
Dr. JUAN CARLOS LEDO GARCIA
OIDO (APARATO VESTIBULOCOCLEAR)

El oido, el órgano de la audición y del equilibrio, se divide en:

oído externo
oído medio
oído interno
OIDO EXTERNO

Se conforma con el:


• pabellón auricular
• meato auditivo externo
• membrana timpánica
Pabellón auricular.

Se desarrolla a partir de partes del 1° y 2° arcos branquiales.


Posee una placa de cartílago elástico, irregular, cubierta por piel delgada que se adhiere
firmemente a ella.
El cartílago de la oreja se continúa con el cartílago de la porción cartilaginosa del meato
auditivo externo.
Meato auditivo externo.
Conducto que se extiende dentro del hueso temporal, de la oreja a la superficie externa de
la membrana timpánica
Su 1/3 externo se compone de cartílago elástico; en los 2/3 internos el hueso temporal
reemplaza el cartílago como sostén.
El meato auditivo externo está recubierto con piel que tiene folículos pilosos, glándulas
sebáceas y glándulas sudoríparas modificadas llamadas glándulas ceruminosas
(producen un material céreo llamado cerumen - cera del oído).
Membrana timpánica.
Recubre la porción final más profunda del meato auditivo externo.
Su superficie externa tiene como revestimiento una epidermis delgada (der. del
ectodermo); su superficie interna se integra con un epitelio cubico simple (der. del
endodermo).
Entre las dos capas epiteliales se encuentra interpuesta una capa delgada de elementos
mesodérmicos, que incluyen fibras de colágena y elásticas y fibroblastos.
OIDO MEDIO (Cavidad timpánica)
Es un espacio lleno de aire localizado en la porción petrosa del hueso temporal.
Se comunica con las celdillas mastoideas (posterior), y a través de la trompa de Eustaquio
con la faringe (anterior).
Tiene una cubierta de epitelio escamoso simple, que se continúa con el recubrimiento
interno de la membrana timpánica; y se torna en epitelio cilindrico ciliado
seudoestratificado a medida que se aproxima a la trompa de Eustaquio.
En la pared interna de la cavidad se hallan la ventana oval y la ventana redonda, que
conectan la cavidad del oído medio con el oído interno.
El martillo, yunque y estribo están incluidos en esta cavidad, y están unidos en serie por
articulaciones sinoviales recubiertas de epitelio escamoso simple.
El martillo se une a la membrana timpánica, con el yunque interpuesto entré él y el
estribo que, a su vez, se inserta en la ventana oval.
Las vibraciones de la membrana timpánica ponen en movimiento a los huesecillos y,
debido a su acción de palanca, se amplifica la oscilación para hacer vibrar la membrana de
la ventana oval, de modo que se pone en movimiento el medio líquido de la división coclear
del oído interno.
OIDO INTERNO
Se constituye con el laberinto óseo, una cavidad irregular ahuecada en la porción petrosa
del hueso temporal, y el laberinto membranoso, que está suspendido dentro del laberinto
óseo.
Laberinto óseo.

Está recubierto con endostio y separado del laberinto membranoso por el espacio
perilinfático, que está lleno de un líquido transparente llamado perilinfa.
La región central del laberinto óseo se conoce como vestíbulo.
Los 3 conductos semicirculares óseos se originan en el vestíbulo, y regresan a él. Un
extremo de cada conducto está ensanchado y esta región expandida se conoce como
ampolla.
Dentro de los conductos óseos se encuentran suspendidos los conductos semicirculares
membranosos.
El vestíbulo es la porción central del laberinto óseo ubicada entre la cóclea (anterior) y los
conductos semicirculares (posterior).
Su pared externa contiene la ventana oval (fenestra vestibular), recubierta por una
membrana en la cual se inserta la placa podálica del estribo, y la ventana redonda
(fenestra coclear) revestida sólo por una membrana.
El vestíbulo también incluye regiones especializadas del laberinto membranoso (el utrículo
y el sáculo).
La cóclea surge como una espiral ósea hueca que gira sobre sí misma, 2,5 veces
alrededor de una columna ósea central, el modiolo, que se proyecta hacia la cóclea en
espiral con un entrepaño de hueso llamado lámina ósea espiral, a través de la cual pasan
vasos sanguíneos y el ganglio espiral, la porción coclear del nervio vestibulococlear.
Laberinto membranoso.
Se conforma con un epitelio derivado del ectodermo, que invade el hueso temporal en
desarrollo y da lugar a dos sacos pequeños, el sáculo y el utrículo, y también a los
conductos semicirculares y el conducto coclear.
A través de todo el laberinto membranoso circula endolinfa.
A través de la perilinfa pasan filamentos delgados de TC que se insertan en el endostio
del laberinto óseo para insertarse en el laberinto membranoso. Además estos filamentos de
TC llevan vasos sanguíneos que nutren los epitelios del laberinto membranoso.
Sáculo y utrículo.
Estructuras que tienen células neuroepiteliales especializadas en detectar la posición de la
cabeza y el movimiento lineal.
Están unidos entre sí por un conducto pequeño, el conducto utrículosacular. Ademas, se
unen conductos pequeños de cada uno para formar el conducto endolinfatico, cuyo
extremo ciego dilatado se llama saco endolinfatico.
Otro conducto pequeño, el conducto colector, une el sáculo con el conducto de la cóclea.
Las paredes del utrículo y el sáculo se componen de una capa vascular externa delgada
de TC y una interna de epitelio simple escamoso a cubiode bajo.
Regiones especializadas del sáculo y el utrículo actúan como receptores para detectar la
orientación de la cabeza en relación con la gravedad y la aceleración. Estos receptores se
llaman mácula del sáculo y mácula del utrículo.
La mácula del sáculo se halla de manera predominante en la pared y detecta en
consecuencia la aceleración vertical lineal, en tanto que la mácula del utrículo se
encuentra sobre todo en el piso y reconoce así la aceleración horizontal lineal.
Las máculas son áreas engrosadas del epitelio y se conforman con dos tipos de células
neuroepiteliales, llamadas células vellosas tipos I y II, y también con células de soporte
asentadas en una lámina basilar.
Las células neuroepiteliales reciben inervación de las fibras nerviosas que provienen de la
porción vestibular del n. vestibulococlear.
Cada célula tipo I o II posee un cinocilio y 50 a 100 estereocilios dispuestos en hileras.
Las células vellosas tipo I son células grandes con una base redondeada que se
estrecha hacia el cuello; su citoplasma contiene RER ocasional, un complejo de Golgi
supranuclear y múltiples vesículas pequeñas.
Las células vellosas tipo II se parecen a las células tipo I respecto de los estereocilios y
el cinocilio, pero su forma es más cilíndrica y su citoplasma contiene un complejo de Golgi
más grande y más vesículas.
Las células de soporte están interpuestas entre ambos tipos de células vellosas, tienen
pocas microvellosidades, muestran un complejo de Golgi bien desarrollado y gránulos
secretores.
La inervación de las células vellosas procede de la porción vestibular del n.
vestibulococlear. Las bases redondeadas de las células vellosas tipo I están rodeadas
casi por completo de una fibra nerviosa AF en forma de copa. Las células tipo II presentan
muchas fibras AF que hacen sinapsis en el área basilar de la célula.
Los estereocilios de las células vellosas neuroepiteliales está recubiertos por una masa de
glucoproteína gelatinosa y gruesa y encajados en ella, la membrana otolítica. La región
superficial de esta membrana contiene cristales de carbonato de calcio pequeños
conocidos como otolitos u otoconios.
Conductos semicirculares.
Cada conducto semicircular está alojado dentro de su conducto semicircular óseo.
Cada uno de los tres conductos está dilatado en su extremo lateral (ampolla), estas
regiones expandidas contienen las crestas ampollares, que son áreas receptoras
especializadas.
Cada cresta ampollar posee un reborde cuya superficie libre está cubierta por epitelio
sensorial que consiste en células vellosas neuroepiteliales y células de soporte.
La cúpula, una masa gelatinosa de glucoproteína que cubre las crestas ampollares, es
similar a la membrana otolítica en cuanto a su estructura y función, pero tiene forma de
cono y no incluye otolitos.
Conducto coclear y órgano de Corti.
El conducto coclear es un órgano receptor en forma de cuña alojado en la cóclea ósea y
rodeado en dos lados por perilinfa, aunque separado de ella por dos membranas.

El techo de la rampa media (conducto


coclear) es la membrana vestibular (de
Reissner), en tanto que el piso de la rampa
media es la membrana basilar.
El compartimiento lleno con perilinfa situado
arriba de la membrana vestibular se llama
rampa vestibular, mientras que el
compartimiento lleno con perilinfa que se
halla abajo de la membrana basilar se llama
rampa timpánica.
La membrana vestibular se compone de dos capas de epitelio escamoso separadas entre
sí por una lámina basilar. La capa interna se integra con las células de recubrimiento de la
rampa media y la capa externa con las células que revisten la capa vestibular.

La membrana basilar, que se


extiende de la lámina espiral en el
modiolo a la pared lateral, apoya al
órgano de Corti y se compone de
dos zonas.
La zona arqueada es más delgada,
su posición es más medial y apoya el
órgano de Corti.
La zona pectinada es sumamente
parecida a una red fibrosa y contiene
unos cuantos fibroblastos.
La pared externa del conducto coclear, que se extiende entre la membrana vestibular y la
prominencia espiral, posee un recubrimiento de un epitelio seudoestratificado llamado
estría vascular, que a diferencia de la mayor parte de los epitelios, contiene un plexo
intraepitelial de capilares; la estría vascular está compuesta de tres tipos de células:
basilares, intermedias y marginales.
La prominencia espiral se localiza en la porción inferior de la pared lateral del conducto
coclear. Es una protuberancia pequeña que sobresale del periostio de la cóclea al
conducto coclear.
Las células basilares de la estría vascular se continúan con la capa vascular de las células
que recubren la prominencia.
En la porción más estrecha del conducto coclear se abulta el periostio que recubre la
lámina espiral hacia la rampa media y forma el limbo de la lámina espiral.
Las células interdentales ubicadas dentro del cuerpo del limbo espiral secretan la
membrana tectorial, una masa gelatinosa rica en proteoglucano que contiene múltiples
filamentos finos semejantes a queratina que recubren el órgano de Corti.
En la membrana tectorial se encuentran incluidos estereocilios de las células vellosas
receptoras especializadas del órgano de Corti.
El órgano de Corti, el órgano receptor especializado de la audición, se halla en la
membrana basilar y se compone de células vellosas neuroepiteliales y varios tipos de
células de soporte.

Estas incluyen:
células pilares,
células falángicas,
células del borde y
células de Hensen.
CÉLULAS DE SOPORTE DEL ÓRGANO DE CORTI
Las células pilares internas y externas son células altas con bases y extremos apicales
anchos. Las células pilares apoyan a las células vellosas del órgano de Corti.
Las células falángicas externas son células cilíndricas altas unidas a la membrana
basilar. Sus porciones apicales tienen forma de copa para apoyar las porciones basilares
de las células vellosas externas junto con haces de fibras nerviosas EF y AF.
Las células falángicas internas se localizan a nivel profundo respecto de las células
pilares internas, rodean por completo a las células vellosas internas a las que dan apoyo.
Las células del borde delinean el borde interno del órgano de Corti.
Las células de Hensen definen el borde externo del órgano de Corti. Estas células altas se
localizan entre las células falángicas externas y las células más cortas de Claudius, que
descansan en las células de Bottcher subyacentes.
CÉLULAS NEUROEPITELIALES (CÉLULAS VELLOSAS) DEL ÓRGANO DE CORTI.
Las células vellosas neuroepiteliales se especializan en transducir impulsos al órgano de la
audición. Estas células son:
Las células vellosas internas, una hilera aislada de células apoyadas por células
falángicas internas, extiende el límite interno de la longitud total del órgano de Corti.
Las células vellosas externas, apoyadas en células falángicas externas, se localizan
cerca del límite externo del órgano de Corti y están dispuestas en hileras de tres (o cuatro)
en toda la longitud de este órgano.
FUNCION VESTIBULAR
El sentido de la posición en el espacio durante el movimiento es esencial para activar
y desactivar ciertos músculos que funcionan en la acomodación del cuerpo para el
equilibrio.
El mecanismo sensorial para esta función es el aparato vestibular. Este aparato
comprende el utrículo, el sáculo y los conductos semicirculares.
Los movimientos lineales de la cabeza desplazan la endolinfa que altera la posición de los
otolitos dentro de la membrana otolítica y, por consiguiente, la membrana misma, de modo
que se doblan los estereocilios de las células pilosas.
La información relacionada con los movimientos lineales y circulares de la cabeza,, se
transmite al encéfalo a través del nervio vestibulococlear.
FUNCIONES COCLEARES
Las ondas sonoras reunidas por el oído externo pasan al meato auditivo externo y las
recibe la membrana timpánica. La membrana timpánica convierte las ondas sonoras en
energía mecánica. Las vibraciones de la membrana timpánica ponen en movimiento a los
huesecillos.
Los movimientos de la ventana oval inducen ondas de presión en la perilinfa dentro de la
rampa vestibular. Debido a que el líquido no es compresible, la onda pasa a través de
la rampa vestibular, por el helicotrema y hacia la rampa timpánica. La onda de presión
en la perilinfa de la rampa timpánica causa la vibración de la membrana basilar.
Puesto que el órgano de Corti está unido con firmeza a la membrana basilar, un
movimiento oscilante dentro de esta membrana se traslada en un movimiento de
deslizamiento en los estereocilios de las células vellosas que están incluidos en la rígida
membrana tectorial suprayacente. Cuando la fuerza de deslizamiento produce una
deflexión de los estereocilios, la célula se despolariza y genera así un impulso que
se transmite a través de fibras nerviosas AF.
No se comprende como se distinguen las diferencias de la frecuencia o el tono de los
sonidos. Los ruidos de baja frecuencia se detectarían cerca del vértice de la cóclea, en
tanto que los de alta frecuencia se identificarían cerca de su base.