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¿Qué está queriendo decir esta santa

ardilla a la vista de la amorosa escena que


tiene tras de sí? De verdad no puedo
decirlo. Pero si tengo la suficiente
imaginación como para transformarme en
ardilla y decirlo yo: ¡Abra cadabra! ¡Abra
cadabrilla! ¡Ya no soy un niño! ¡Ahora soy
ardilla!.

Jesús con sus apóstoles ha atravesado el


desierto de Judea y ha llegado al Oasis de
Jericó. En este lugar hay un manantial
impresionante que mana cantidad de agua
en todo tiempo. Por eso crecen allí
frondosos palmerales y árboles frutales de
todo tipo. Jesús está sentado a la sombra
de dos palmeras y allí acuden un montón
de niños, aunque los discípulos han tratado
de impedirlo. Pero Jesús con toda su
ternura les ha dicho: ¡Dejadlos venir!

El cielo azul sobre el verdor de las chacras


de Jericó proclama infinitamente la ternura
de esta escena. Ahora ya no podré olvidar
jamás la dicha que me produce
contemplarla. No la olvidaré ni siquiera
cuando de ardilla me vuelva a convertir en
lo que soy.

Blanca Nieves de los Andes .

TEMA:
LA TERNURA
Premio Edinte del Ministerio de Educación Español

Guía Didáctica - Tema 11


Para la recapitulación delos
6 niveles de Primaria

Departamento de Lengua y Literatura Española 2


Vamos a componer de manera magistral un texto técnico y para ello
procedemos, planificando de la siguiente manera
•OBSERVAMOS ANALITICAMENTE UNA PICTOGRAFÍA DESCRIPTIVA
•REFORZAMOS ESTE ANÁLISIS CON UN TEXTO CLÁSICO RELATIVO A ESTA PICTOGRAFÍA
•DESARROLLAMOS EL ESQUEMA TÉCNICO, PRODUCTO DE LA OBSERVACIÓN Y EL
REFORZAMIENTO.
Sabemos que una pictografía
PICTOGRAFÍA DESCRIPTIVA
descriptiva puede generar un
texto descriptivo, si somos
capaces de redactar con
técnicas.
Pues vamos a proceder de esta
manera

1. Observemos la pictografía en su
estructura
2. Tratemos de motivarnos con los
valores que inspiran las imágenes de
un hecho tan conocido como la
parábola del buen samaritano
3. Reflexionemos sobre el fondo de
esta motivación que es el alma del
texto, leyendo el texto bíblico de San
Lucas.
4. Planteémonos actualizar este
suceso, inventando otro semejante
desde una perspectiva presente
5. Finalmente esquematicemos este
planteamiento desde las técnicas del
comentario y composición
6.5. Esquema del planteamiento:

TEMA: LA SOLIDARIDAD. ¿Maestro quién es mi prójimo? Preguntaron a Jesús y Él contestó, explicando la


parábola referida por Lucas en 10. 30-35
RELATO DESCRIPTIVO. Por el tipo de Pictografía motivadora, utilizaremos con preponderancia el
tiempo presente.
Apartado 1, correspondiente al 1er Plano Pictográfico.

ESTRUCTURA DE LA Apartado 2, correspondiente al 2do Plano Pictográfico


FORMA Apartado 3, correspondiente al 3er Plano
Pictográfico
Nace en la primera parte del Plano 1º con las flores que significan
Párrafo 1 primavera y se completa con la segunda parte del Plano 3º con el
cielo que irradia luz y con las nubes que presagian lluvia para
Apartado 1 todos.
Se inicia en el pasaje nuclear del samaritano con el herido y su cura
PLANTEAMIENTO TEMÁTICO previa. Pero estos dos personajes en la actualización se
Y PSICOPEDAGÓGICO, DE LA Párrafo 2 transforman en un vaquero y un herido y se ubica en la actualidad
FORMA Y EL FONDO DEL con el protagonismo del autor del texto y sus llamadas de socorro
TEXTO. ESTRUCTURA por celular.
DEL FONDO
Pasaje del sacerdote que pasa primero, aunque trasladado al
Párrafo 3 personaje de un peregrino que refleja actualización. Retrato
psicológico de este personaje.
Apartado 2
Pasaje del levita, si bien actualizado en un hacendado vecino del
Párrafo 4
autor del texto. Retrato psicológico del hacendado.

Conclusión del autor: análisis sobre el valor de la solidaridad y su


Apartado 3 Párrafo 5 fundamento humanista cristiano.

Componemos en la pizarra digital


BORRADOR coordinamos oraciones y párrafos

Ante la conclusión del borrador, han de ser revisados los


UNITARIEDAD DEL TEXTO Rasgos Formales. Después escribimos el texto definitivo.
Recordamos:
La forma del texto es el cuerpo o la estructura
Dalmacia es un lugar muy bonito y famoso. Está entre preciosas montañas y sus paisajes
son espléndidos. Pero la fama de esta tierra no radica en sus montañas y sus bosques, sino
en cierta raza de canes blancos con lunares negros que los hacen ser lindísimos y unos
chuchos apreciadísimos por la gracia de su pelo, mundialmente reconocido.
Mi amigo Juanito Banano, el compañero de cole que tengo desde los tres años está
encariñado de esta raza perruna. En ocasiones me cuenta la misma cosa. Dice que eso lo
ha heredado de su mamá y que sus padres, cuando él estaba aún en la barriguita de su
madre, habían ido a Dalmacia a causa de estos animalillos. Aunque no pudieron comprar
ninguno porque eran muy caros.

- ¿Y cuándo Juan me cuenta y me recuenta estas cosas? Cuando de largo en largo visitamos
la casa de mis abuelos, que es una especie de villa dalmaciana, con un lindo bosque entre
ella y las montañas que están detrás. Una casona cuyo jardín es inmenso. Y un jardín por el
que siempre andurrea tranquilamente, una perra llamada “Sola”, que es de éstas blancas
con lunares negros. “Sola” recorre el jardín sobre todo cuando en tiempo, como éste de
ahora, está a punto de parir. Suele llegar hasta los arbustos que hacen el bosquecillo al final
de la colina donde la casa se levanta. Pero nunca pasa de ahí, tal vez, porque le imponen las
altas montañas nevadas que culminan tan bonito paisaje al fondo.
Hoy al llegar Juanito y yo a la mansión, mi amigo me ha vuelto a decir lo mismo en cuanto
hemos divisado la perra, echada bajo los lentiscos, por cierto pesada y con pocas ganas de
caminar.

Mi abuelita nos había mandado llamar. Me ha dicho por teléfono:


- Ven esta tarde a casa con Juanito Banano, merendaremos en el jardín y después voy a
daros una sorpresa. Y aquí estamos, si bien en la pictografía no me veis a mí, porque yo soy
el que hace la foto. Mi abuela viene hacia nosotros con una gran canasta, nos besa y
extiende un mantel sobre el pasto. Luego me dice, toda enigmática:
- Ve y abre la perrera.
Me extraña la orden, porque la perra seguía bajo los lentiscos. Pero yo, obediente voy y abro.
De pronto me siento atropellado por una jauría de cachorritos blancos, con cantidad de
lunares por todos sus cuerpos:
- ¡Qué? – Exclamé ante la genial estampida – mientras voy procesando mi propia sorpresa.
Entonces prepararé mi cámara fotográfica y marché tras los perrillos que se abalanzan sobre
Juanito y mi abuela. Mientras aprieto el botón una y otra vez, escucho decir a Juanito,
pletórico de felicidad:
- ¡Ciento un dálmatas! ¡Nunca pensé vivir este cuento tan lleno de realidad!
Después de la merienda – sorprendido yo – mi abuelita sorprende a Juanito. Le dice:
- Escoge para tu mamá el perrito que más te guste.
Mohamed ben Jussef

La forma es la estructura o cuerpo del texto


Recordamos:
La forma del texto es el
cuerpo o la estructura
Dalmacia es un lugar muy bonito y famoso. Está entre preciosas montañas y sus paisajes
son espléndidos. Pero la fama de esta tierra no radica en sus montañas y sus bosques, sino
en cierta raza de canes blancos con lunares negros que los hacen ser lindísimos y unos
chuchos apreciadísimos por la gracia de su pelo, mundialmente reconocido.
Mi amigo Juanito Banano, el compañero de cole que tengo desde los tres años está
encariñado de esta raza perruna. En ocasiones me cuenta la misma cosa. Dice que eso lo
ha heredado de su mamá y que sus padres, cuando él estaba aún en la barriguita de su
madre, habían ido a Dalmacia a causa de estos animalillos. Aunque no pudieron comprar
ninguno porque eran muy caros.
- ¿Y cuándo Juan me cuenta y me recuenta estas cosas? Cuando de largo en largo
visitamos la casa de mis abuelos, que es una especie de villa dalmaciana, con un lindo
bosque entre ella y las montañas que están detrás. Una casona cuyo jardín es inmenso. Y un
jardín por el que siempre andurrea tranquilamente, una perra llamada “Sola”, que es de
éstas blancas con lunares negros. “Sola” recorre el jardín sobre todo cuando en tiempo,
como éste de ahora, está a punto de parir. Suele llegar hasta los arbustos que hacen el
bosquecillo al final de la colina donde la casa se levanta. Pero nunca pasa de ahí, tal vez,
porque le imponen las altas montañas nevadas que culminan tan bonito paisaje al fondo.

Hoy al llegar Juanito y yo a la mansión, mi amigo me ha vuelto a decir lo mismo en cuanto


hemos divisado la perra, echada bajo los lentiscos, por cierto pesada y con pocas ganas de
caminar.
Mi abuelita nos había mandado llamar. Me ha dicho por teléfono:
- Ven esta tarde a casa con Juanito Banano, merendaremos en el jardín y después voy a
daros una sorpresa. Y aquí estamos, si bien en la pictografía no me veis a mí, porque yo soy
el que hace la foto. Mi abuela viene hacia nosotros con una gran canasta, nos besa y
extiende un mantel sobre el pasto. Luego me dice, toda enigmática:
- Ve y abre la perrera.
Me extraña la orden, porque la perra seguía bajo los lentiscos. Pero yo, obediente voy y
abro.

De pronto me siento atropellado por una jauría de cachorritos blancos, con cantidad de
lunares por todos sus cuerpos:
- ¡Qué? – Exclamé ante la genial estampida – mientras voy procesando mi propia sorpresa.
Entonces prepararé mi cámara fotográfica y marché tras los perrillos que se abalanzan sobre
Juanito y mi abuela. Mientras aprieto el botón una y otra vez, escucho decir a Juanito,
pletórico de felicidad:
- ¡Ciento un dálmatas! ¡Nunca pensé vivir este cuento tan lleno de realidad!
Después de la merienda – sorprendido yo – mi abuelita sorprende a Juanito. Le dice:
- Escoge para tu mamá el perrito que más te guste.
Mohamed ben Jussef

La forma es la estructura o cuerpo del texto


Recordamos:
La forma del texto es el
cuerpo o la estructura
Dalmacia es un lugar muy bonito y famoso. Está entre preciosas montañas y sus paisajes
son espléndidos. Pero la fama de esta tierra no radica en sus montañas y sus bosques, sino
en cierta raza de canes blancos con lunares negros que los hacen ser lindísimos y unos
chuchos apreciadísimos por la gracia de su pelo, mundialmente reconocido.
Mi amigo Juanito Banano, el compañero de cole que tengo desde los tres años está
encariñado de esta raza perruna. En ocasiones me cuenta la misma cosa. Dice que eso lo
ha heredado de su mamá y que sus padres, cuando él estaba aún en la barriguita de su
madre, habían ido a Dalmacia a causa de estos animalillos. Aunque no pudieron comprar
ninguno porque eran muy caros.
- ¿Y cuándo Juan me cuenta y me recuenta estas cosas? Cuando de largo en largo
visitamos la casa de mis abuelos, que es una especie de villa dalmaciana, con un lindo
bosque entre ella y las montañas que están detrás. Una casona cuyo jardín es inmenso. Y un
jardín por el que siempre andurrea tranquilamente, una perra llamada “Sola”, que es de
éstas blancas con lunares negros. “Sola” recorre el jardín sobre todo cuando en tiempo,
como éste de ahora, está a punto de parir. Suele llegar hasta los arbustos que hacen el
bosquecillo al final de la colina donde la casa se levanta. Pero nunca pasa de ahí, tal vez,
porque le imponen las altas montañas nevadas que culminan tan bonito paisaje al fondo.

Hoy al llegar Juanito y yo a la mansión, mi amigo me ha vuelto a decir lo mismo en cuanto


hemos divisado la perra, echada bajo los lentiscos, por cierto pesada y con pocas ganas de
caminar.
Mi abuelita nos había mandado llamar. Me ha dicho por teléfono:
- Ven esta tarde a casa con Juanito Banano, merendaremos en el jardín y después voy a
daros una sorpresa. Y aquí estamos, si bien en la pictografía no me veis a mí, porque yo soy
el que hace la foto. Mi abuela viene hacia nosotros con una gran canasta, nos besa y
extiende un mantel sobre el pasto. Luego me dice, toda enigmática:
- Ve y abre la perrera.
Me extraña la orden, porque la perra seguía bajo los lentiscos. Pero yo, obediente voy y
abro.

De pronto me siento atropellado por una jauría de cachorritos blancos, con cantidad de
lunares por todos sus cuerpos:
- ¡Qué? – Exclamé ante la genial estampida – mientras voy procesando mi propia sorpresa.
Entonces prepararé mi cámara fotográfica y marché tras los perrillos que se abalanzan sobre
Juanito y mi abuela. Mientras aprieto el botón una y otra vez, escucho decir a Juanito,
pletórico de felicidad:
- ¡Ciento un dálmatas! ¡Nunca pensé vivir este cuento tan lleno de realidad!
Después de la merienda – sorprendido yo – mi abuelita sorprende a Juanito. Le dice:
- Escoge para tu mamá el perrito que más te guste.
Mohamed ben Jussef

La forma es la estructura o cuerpo del texto