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INSTITUTO MEXICANO DEL SEGURO SOCIAL

RELACION
MEDICO-
PACIENTE

CURSO DE ESPECIALIZACION EN MEDICINA


FAMILIAR PARA MEDICOS GENERALES DEL
IMSS
PROFESORA TITULAR: MARIA TERESA
BADILLO MONTES.
MEDICO FAMILIAR
DR. PEDRO ACOSTA AGUAYO R1MF
• El paciente es un ser humano con preocupaciones, miedos y
esperanzas que debe ser considerado como un todo y no
sólo como un portador de órganos enfermos.
• En torno a él gira la relación médico–paciente, es la esencia
misma de la medicina y constituye el más legítimo objeto
del interés médico.
• En la relación médico-paciente se tiene como fin inmediato
restaurar la salud del enfermo: lograr para él que sus
funciones se acerquen lo más posible a la línea de
trayectoria que en su naturaleza se representa como
óptima.
• En otras palabras, que el paciente logre una integridad y
totalidad de su realidad biológica con sus necesidades
emocionales, con su entorno social, familiar y trascendencia
espiritual.
MODELOS DE LA RELACIÓN
MÉDICO-PACIENTE
• Existen diversos modelos de relación en que se enfatizarán
las distintas concepciones que cada uno de los participantes
realiza de los objetivos de la relación, las obligaciones del
médico, el papel que desempeñan los valores del paciente y
la manera de concebir la autonomía de cada uno de ellos.
• A) Paternalista: (Paternal o sacerdotal). En este modelo
de interacción del médico y el paciente asegura que el
paciente recibe las intervenciones necesarias y que mejor
garantizan su salud y bienestar.
• B) Informativo: (Científico o del consumidor). Aquí el
objetivo de la relación es proporcionar al paciente toda la
información relevante para que pueda elegir la intervención
que desee, tras lo cual el médico la llevará a cabo.
• C) Interpretativo: En este, el objetivo es determinar los
valores del paciente y qué es lo que realmente desea en ese
momento, y ayudarle así a elegir, de entre todas las
intervenciones médicas disponibles, aquellas que satisfagan
sus valores.
• D) Deliberativo: Aquí el objeto es ayudar al paciente a
determinar y elegir, de entre todos los valores relacionados
con su salud y que pueden desarrollarse en el acto clínico,
aquellos que son los mejores.
MODELO BIOMEDICO

• se basa en dos elementos:


• el reduccionista, que conceptualiza a toda enfermedad en términos de
daño o lesión de los mecanismos fisicoquímicos,
• y el exclusivista, que excluye las dimensiones sociales, psicológicas o
conductuales de la enfermedad
• el reduccionismo es el intento de fragmentar el proceso
salud– enfermedad y la práctica médica a modelos
construidos con los conceptos, conocimientos y métodos
de las ciencias biológicas.
• Tiene su origen en conceptos vertidos por Bichat,
Corvisart, Laennec, Bernard y Charcot, quienes
consideraban a la enfermedad como una alteración de la
morfología y la función de tejidos y órganos exclusivamente,
y para quienes la medicina era el descubrimiento de la
lesión anatomopatológica por medio de signos ciertos y
seguros, importando sólo lo que el médico escucha, palpa o
percute y no lo que el paciente dice, siente o es.
• Este anacrónico modelo, al centrarse en uno solo de los
componentes humanos, causa insatisfacción al paciente y
transforma al médico en un técnico reparador de lesiones.
• La actitud orientada a la enfermedad se asocia con:
• Una tasa de prescripción sintomática más elevada.
• Realización de actividades médicas superfluas.
• Abordaje inadecuado de los problemas psicosociales.
• Falta de receptividad hacia las ideas y opiniones del paciente.
• Inadecuada transmisión de la información.
EL MODELO BIOPSICOSOCIAL

• El modelo biopsicosocial permite entender la integración e


interacción de las dimensiones biológicas, psicológicas y
sociales de la salud, la enfermedad y el cuidado a la salud.
• Plantea que para que un síntoma o una enfermedad ocurran
se requieren cuando menos tres requisitos:
• 1. Un evento crítico o desafío al sistema, como la exposición a un
agente infeccioso o la pérdida de un integrante de la familia.
• 2. Vulnerabilidad fisiológica, por ejemplo la predisposición al espasmo
bronquial.
• 3. Compromiso de uno o más de los sistemas orgánicos.
• En este modelo, la enfermedad no está conceptualmente
separada de la persona ni ésta de su medio ambiente, ya
que implica el conocimiento de los múltiples aspectos de la
vida del paciente, incluyendo su familia, vecindario,
ocupación, comunidad, creencias y prejuicios, entre otros, y
comprende, además, la relación médico–paciente
• Las características más relevantes de la atención centrada
en el paciente son:
• Considera al paciente con sus problemas, ideas y expectativas.
• Involucra al paciente en la toma de decisiones.
• Proporciona la información necesaria para que el paciente pueda
responsabilizarse de su salud.
• Toma en cuenta las emociones responsables de los aspectos no
médicos de los problemas de salud.
LA ENTREVISTA CLÍNICA

• Para que el proceso de la atención médica alcance sus


objetivos a lo largo del mismo debe haber un consenso con
el paciente sobre los problemas de salud que presenta y los
planes de acción para controlarlos.
• Se debe poner atención en las ideas, percepciones,
expectativas y conductas del paciente ante la enfermedad,
para lo cual es útil la entrevista clínica.
• Los pacientes hablan según quien los escucha; por ello es
necesario que el médico se forme como un experto
entrevistador, para lo cual tendrá que descentrarse de la
enfermedad y centrarse en la persona enferma.
• Metas y objetivos de la entrevista:
• a. Inicio de la entrevista: establecer una relación armoniosa, de
confianza y respeto mutuo entre el médico y el (los) entrevistado(s).
En esta fase se debe:
• Conceder un periodo de carácter social para saludos,
bienvenida, presentaciones, etc.
• Invitar al paciente y su familia a sentirse cómodos.
• Mostrar atención y respeto en todo momento
• b. Durante la entrevista: identificar sistemáticamente los
problemas relevantes mientras se mantiene una relación
empática de trabajo, evitando la polémica, tomar partido
por alguien y las actitudes solemnes, autoritarias o
apremiantes.
• Permitir que el paciente o algún miembro de la familia narre
su historia mientras se mantiene un apropiado control de la
entrevista.
• Utilizar un lenguaje de acuerdo a la edad y antecedentes del
paciente.
• Mostrar interés al escuchar.
• Tener cuidado y sutileza al formular preguntas delicadas.
• Pasar de un área de preguntas a otra de manera efectiva.
• Hacer periódicamente breves resúmenes.
• Permitir la libre expresión de los sentimientos.
• Transmitir comprensión y respeto por los sentimientos
expresados.
• Clarificar inconsistencias y ambivalencias en las
declaraciones y respuestas
• Obtener información adecuada y significativa.
• Prestar atención tanto a lo que se relata como a lo que se
omite.
• Observar el lenguaje corporal y extraverbal (actitudes,
gestos, exclamaciones, llanto, etc.) y correlacionarlo con el
contenido del relato o circunstancia.
• El médico familiar debe evitar tomar partido por un
miembro de la familia en contra de otro.
• Los integrantes de algunas familias tienden a buscar alianzas
tempranas con el entrevistador, comprometiéndolo a que
les dé la razón o a que censure determinada conducta.
• c. Final de la entrevista: concluir la consulta de manera
tal que el paciente y su familia se sientan satisfechos y
seguros de que han sido entendidos.
• En esta fase es conveniente:
• Informar acerca del próximo paso a seguir.
• Verificar que haya desaparecido toda la tensión que pudiera
haberse producido en el transcurso de la entrevista.
• Dar al paciente la oportunidad de hacer preguntas
mediante tribuna libre al final de la sesión.
• Básicamente podemos dividir la entrevista en dos fases:
exploratoria y resolutiva.
• Fase exploratoria de la entrevista clínica:
• En ésta fase se comprende la delimitación de los motivos de la
consulta, su adecuada valoración, y la exploración física o
procedimientos técnicos derivados de ellos.
• Organización de la consulta:
• Se intentará delimitar el motivo de la consulta, a través, de una
pregunta abierta, con escucha activa e intentando prevenir, el ¨ya que
está¨.
• La exploración del síntoma guía se hará a través de preguntas
abiertas, recomendando dejar al paciente hablar libremente.
• Inmediatamente después del saludo, se invitará al paciente que
exponga los motivos de la consulta, así definimos la relación como
un encuentro profesional y fijamos los temas a través de la
entrevista.
• Fase resolutiva de la entrevista clínica:
• Se inicia en el preciso momento, en que el entrevistador, se ha
formulado una idea de aquello, que le pasa al paciente, o bien de la
conducta más adecuada, para llegar a un diagnóstico
TRANSFERENCIA Y
CONTRATRANSFERENCIA
• En la práctica médica, la capacidad de establecer una
relación personal médico–paciente satisfactoria es tan
importante como el nivel de conocimientos profesionales.
• Ambas condiciones son indispensables y ninguna de ellas
basta por sí sola.
TRANSFERENCIA

• La transferencia se define como el conjunto de expectativas,


creencias y respuestas emocionales que el paciente aporta
a la relación médico–paciente, y provienen de la
identificación inconsciente que él hace del médico con
personajes significativos de su propia infancia
• Esta reacción transferencial, es frecuentemente inadecuada
y absurda por no corresponder a la situación actual
aparente, sino a otras del pasado que el mismo paciente no
recuerda.
• La transferencia es positiva cuando hace posible un
tratamiento o una relación que conduzca a la obtención de
metas establecidas en forma mutua para lograr resultados
satisfactorios.
CONTRATRANSFERENCIA

• Es el conjunto de fenómenos de proyección de la


estructura inconsciente del médico sobre el paciente,
creándole sentimientos de simpatía, hostilidad, aversión,
necesidad de recibir afecto o admiración, entre otros
sentimientos que son injustificados, inadecuados y que
pueden entorpecer la buena actuación profesional.
• El médico debe sospechar el fenómeno de
contratransferencia cuando él:
• Perciba cualquier sentimiento más intenso de lo normal, por ejemplo
ira o culpa.
• Sienta aburrimiento, fastidio o preocupación que le dificulten
prestarle atención.
• Sea incapaz de empatizar o entenderlo.
• Se considere vulnerable a sus críticas y se torne defensivo.
• Arguya con el paciente.
• Intente impresionarlo con conocimientos y proezas.
• Perciba que el paciente no aprecia suficientemente todo lo que él
hace.
• Sufra por su visita.
• Sienta indiferencia hacia él.
• Se desvíe de la habitual rutina que lleva con pacientes similares.
RAPPORT

• Es el entendimiento compartido y empático de las


diferentes perspectivas desde las que uno mismo y la otra
persona abordan un problema que debe ser solucionado
por ambos
• Es la sintonía psicológica entre el medico y el paciente que
permite la colaboración necesaria entre ambos
Bibliografía:

• Huerta J. Medicina familiar. La familia en el proceso salud


enfermedad. Ed. Alfil. México. 2005
• Principios de la Medicina Familiar. McWhinney IR. 1994.
Medicina de Familia. Madrid, Spain Mosby.
• Relación Médico Paciente. Extraído de:
www.enciclopediadebioetica.com/index.php/todas-las-
voces/199-relacion-medico-paciente