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INFECCIONES DE

VÍAS URINARIAS
 Una de las complicaciones infecciosas más frecuentes,
cuya incidencia aumenta durante la gestación.

Durante la gestación se produce una dilatación del sistema


colector renal que se acompaña de una estasis urinaria y
que se asocia a un riesgo incrementado de pielonefritis,
especialmente si existe bacteriuria asintomática.
La bacteriuria asintomática se define como la presencia de más
de 100.000 UFC/ml en un urocultivo en ausencia de
sintomatología

Su frecuencia durante el embarazo


varía entre el 2 y el 11%.
Adquiridas alrededor del
1-3,5%.
El riesgo de adquirir una bacteriuria asintomática en el
transcurso del embarazo aumenta progresivamente, desde un
0,8% en la semana 12 hasta un 1,9% al final del tercer
trimestre.

20-40% de las mujeres con bacteriuria asintomática


desarrollarán pielonefritis en el segundo o, más
frecuentemente, el tercer trimestre.
La bacteriuria asintomática debe ser estudiada en todas las
gestantes, y el momento ideal son las semanas 14-16.

La detección precoz y el tratamiento de la bacteriuria al inicio de


la gestación reducen en un 70-90% los casos de pielonefritis
gravídica

las bacteriurias tratadas, hasta el 10-20%,


no se erradican después de un primer
tratamiento
Los más frecuentes son los gramnegativos, con predominio de E. coli, que
constituye el 60-80% de los casos en todas las series publicadas .

Cuando nos hallamos ante una bacteriuria asintomática por Streptococcus


agalactiae, la necesidad de efectuar un tratamiento durante la gestación es
controvertida.
amoxicilina-ácido clavulánico, las cefalosporinas de primera o segunda generación, la
nitrofurantoína y la fosfomicina.

El tratamiento por vía oral clásico tiene una duración de 7 días, pero la utilización de pautas
cortas de 2-3 días, o en el caso de la fosfomicina una única dosis de 3 g, suele ofrecer
resultados muy parecidos,

siempre que sea accesible repetir un cultivo en pocos días para verificar la efectividad del
tratamiento

En caso de bacteriuria asintomática recurrente, una dosis diaria


supresiva con una cefalosporina de primera o segunda
generación, como cefalexina o cefuroxima, es efectiva para la
prevención de la pielonefritis
La pielonefritis aguda complica un 1-3% de las
gestaciones , según sea la prevalencia de
bacteriuria asintomática.

Entre el 70 y el 80% de los casos van precedidos de


bacteriuria asintomática

Además de su propia gravedad, es la causa más


frecuente de shock séptico en la gestante y es
un factor de riesgo de anemia materna,
prematuridad y bajo peso
la mayoría de los casos cursan con fiebre elevada, escalofríos y
dolor costolumbar y a la percusión con el puño en el riñón
afectado.

El hemograma muestra en general una fórmula leucocitaria


séptica.

Por definición, el sedimento de orina es patológico, y


debemos dudar, aunque no sea imposible, del diagnóstico de
pielonefritis con un sedimento normal.
Las dos pautas más utilizadas y recomendables
de entrada son ampicilina y gentamicina o
ceftriaxona por vía parenteral, que son
antibióticos de amplio espectro, activos
especialmente frente a microorganismos
gramnegativos.

El tratamiento por vía parenteral debe continuarse hasta que la paciente


permanezca afebril, lo que suele ocurrir a las 24-48 horas de tratamiento,
siempre y cuando la hidratación haya sido adecuada y el antibiótico se haya
iniciado de forma precoz.
La causa más frecuente de fallo del tratamiento es la resistencia antibiótica
del patógeno, por lo que en estos casos conviene orientarse con los urocultivos
o pasar a terapias que incluyan ampicilina (para los enterococos) y
aminoglucósidos para los gramnegativos resistentes.

Sin embargo, si la fiebre persiste después de un tratamiento


antibiótico adecuado, debe descartarse una anomalía estructural
o anatómica, de momento con una ecografía.
Conviene hacer un urocultivo de comprobación a las 2-3
semanas de terminar el tratamiento antibiótico, y repetirlo
en el trimestre siguiente.

En toda paciente que ha presentado una


infección urinaria durante la gestación, incluso
una cistitis, debería practicarse otro urocultivo
en los primeros días posparto.